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Nácar

fotografía gastronómica

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Fotografía gastronómica en Valencia para enseñar tu cocina

Fotografiamos tus platos en Valencia tal como salen de cocina, para que la carta, la web y las redes de tu restaurante enseñen lo que el cliente va a recibir.

Paella valenciana en su paellera vista desde arriba, con cubiertos y trapo

Qué pedir a la fotografía gastronómica de tu carta

  • Platos fotografiados tal como llegan a la mesa, con la ración y la vajilla que usa tu cocina
  • Una línea visual común para toda la carta, para que ningún plato parezca de otro local
  • Sesión planteada según dónde vas a usar las fotos, desde el papel hasta la pantalla del móvil
  • Te ayudamos a decidir qué platos fotografiar primero antes de fijar la sesión

Un plato pierde brillo y volumen a los pocos minutos de salir del pase, así que las fotos se hacen donde está tu cocina: nos desplazamos a tu restaurante en Valencia. La fotografía gastronómica es una de las líneas principales de Nácar · Fotografía de producto, y los restaurantes son uno de los perfiles para los que trabajamos.

Dónde trabajan las fotos de tus platos

  • La carta del local

    Impresa o consultada con un código QR, la foto ayuda a decidir al cliente que no reconoce un plato por su nombre. Resulta especialmente útil en las recetas de la casa, que llevan nombres propios que nadie de fuera conoce.

  • Pedidos a domicilio

    En una aplicación de reparto el cliente elige solo con lo que ve en la pantalla: no hay olor ni camarero que recomiende. La imagen tiene que dejar claro qué lleva el plato y cuánto se come.

  • Web y redes del restaurante

    Es lo primero que mira mucha gente antes de reservar mesa. Tener fotos de los platos de temporada permite renovar lo que publicas sin repetir siempre las mismas imágenes.

Bodegón en ambiente con una botella de aceite de oliva, pan y aceitunas

Qué tiene que resolver la foto de un plato

Color reconocible
Un tomate que sale anaranjado o una carne que parece grisácea quitan las ganas de pedir. En alimentación, el color es lo primero que el cliente usa para juzgar si algo está fresco.
Textura que se intuye
El crujiente de un rebozado o la jugosidad de una carne tienen que notarse sin probarlos. Si la foto aplana el plato, se pierde justo lo que lo hace apetecible.
Ángulo según el plato
Los platos planos, como un arroz en paella o una pizza, se entienden mejor vistos desde arriba. Una hamburguesa o un postre alto piden una vista lateral que enseñe sus capas.
Se entiende en el móvil
Buena parte de las cartas y los pedidos se consultan en una pantalla pequeña. El plato debe ocupar bien la imagen y el fondo no debe distraer, para que se reconozca de un vistazo.

Un plato es de los temas más delicados que se pueden poner delante de una cámara, porque no se queda quieto. La salsa se asienta y las hojas verdes pierden tersura en muy poco tiempo, de modo que buena parte del resultado se decide en los minutos que pasan entre el emplatado y la foto. Por eso conviene que la cocina y quien fotografía trabajen coordinados, plato a plato, sin dejar una bandeja esperando mientras se prepara la toma siguiente.

La foto de un plato funciona como una promesa. Si en la carta aparece una ración generosa y a la mesa llega otra más discreta, el cliente lo nota y lo recuerda. Preferimos que tu equipo emplate como lo hace en un servicio normal, con la vajilla de la casa y la ración real, porque una imagen fiel se sostiene en el tiempo, mientras que una producción que luego la cocina no puede repetir acaba jugando en contra del local.

Tampoco hace falta fotografiar la carta entera de una vez. Muchos locales renuevan parte de su oferta con la temporada, y tiene más sentido empezar por los platos que más se piden y por los que definen la casa, y dejar los de temporada para una segunda sesión. Si más adelante se añaden fotos nuevas, mantener el mismo tipo de mesa y de vajilla hace que la carta se lea como un conjunto y no como imágenes sueltas tomadas en momentos distintos.

Lo que más ayuda el día de la sesión es llegar con una lista cerrada de platos y reservar una franja fuera del servicio, cuando la cocina puede dedicar atención a cada emplatado sin comandas entrando. Tener los ingredientes de guarnición preparados de antemano también acorta las esperas entre plato y plato. Si todavía no tienes claro qué platos elegir o para qué vas a usar cada imagen, lo hablamos contigo antes y planteamos la sesión a partir de ahí.

Fotografía gastronómica en Valencia con los platos que salen de tu cocina

Si llevas un restaurante, necesitas enseñar lo que cocinas antes de que nadie se siente a la mesa. Para eso está la fotografía gastronómica, una de las tres líneas principales de Nácar · Fotografía de producto, pensada para restaurantes de Valencia.

Lo que la imagen de un plato le cuenta a quien aún no ha reservado

Quien duda dónde reservar suele mirar antes las fotos del local. Si encuentra imágenes hechas con el móvil en pleno servicio, con la luz del comedor y el borde del plato cortado, se lleva una idea peor de la que merece tu cocina.

Cámara en trípode conectada a un portátil que muestra la foto de un jarrón

Como propietario o gerente, sabes lo que fastidia ver un plato que te ha costado afinar reducido a una foto que no lo representa. Lo que tiene que conseguir la imagen es fácil de decir: que se vea con claridad cómo llega el plato a la mesa y que den ganas de pedirlo.

Platos fotografiados tal como se emplatan en el pase

Lo que conviene fotografiar es la comida que prepara tu equipo, emplatada como se sirve. A un restaurante le sirve la foto que enseña lo que el comensal va a recibir. Si la imagen se aleja tanto del plato real que cuesta reconocerlo, crea una expectativa que la cocina no puede cumplir, y quien se sienta a comer lo nota. Al jefe de cocina le interesa justo lo contrario: reconocer su plato en la foto, con su ración y su forma de montar.

Imágenes de tu cocina para la carta y las redes

Las fotos de una misma sesión pueden acabar en la carta, en la web y en las redes del local. Conviene decidir el destino antes de empezar, porque cambia qué platos interesa fotografiar.

Una carta ilustrada que coincide con lo que llega a la mesa

Una carta con fotos ayuda a decidir a quien no conoce tu cocina, sobre todo en locales con mucho cliente de paso o con platos cuyo nombre dice poco. El problema llega cuando las fotos se quedan viejas: cambias la guarnición o entran los platos de temporada, y la carta sigue enseñando lo de antes. Si renuevas la carta a menudo, te conviene plantear las fotos por bloques, de modo que cada cambio de menú no te obligue a empezar desde cero.

Fotos de platos para la web y los perfiles sociales del local

Quien lleva las redes de un restaurante se encuentra casi siempre con el mismo hueco: hay que publicar a menudo, no hay buen material y se acaba tirando de lo que hay a mano. Una serie de fotos de tus platos hechas en la misma sesión da para bastantes publicaciones y deja la web y los perfiles con una imagen coherente entre sí.

Cómo preparar una sesión de fotografía de platos

Qué platos fotografiar y en qué orden

Lo primero es decidir qué quieres enseñar: los platos que más vendes o las novedades que vas a lanzar. Tu cocina tiene que seguir funcionando ese día, y lo que suele preocupar es desordenar el trabajo del equipo o alargar la jornada sin necesidad.

Por eso ayuda llegar a la sesión con la lista cerrada y un orden pensado. Si eres el jefe de cocina, sabes mejor que nadie qué platos aguantan menos en el pase. Lo práctico es empezar por ellos, como un helado o una fritura recién hecha.

Nos desplazamos a tu cocina en Valencia

Un plato luce más recién salido del pase, así que para la fotografía gastronómica vamos nosotros a tu local. Tu equipo cocina en su sitio, con sus fuegos y su vajilla, y el plato llega a la foto sin viajes. En la página de fotografía para restaurantes contamos cómo organizamos esa visita.

Preguntas frecuentes sobre fotografía gastronómica

¿Quién prepara los platos el día de la sesión?

Lo más fiable es que los emplate tu propio equipo de cocina, tal como salen a sala. Así la foto se parece a lo que recibe el cliente y la cocina puede repetir ese plato en cualquier servicio.

¿Cuántos platos conviene fotografiar en una sesión?

Depende de tu carta y de para qué vayas a usar las fotos. Suele funcionar mejor empezar por los platos más pedidos y por los emblemáticos de la casa, y dejar el resto para otra sesión. Lo concretamos contigo antes de fijar el día.

¿Sirven las mismas fotos para la carta impresa y para las redes?

Pueden servir, aunque cada sitio pide una forma distinta: un plato fotografiado en horizontal para la carta no siempre encaja en el formato vertical de las redes. Si nos cuentas antes dónde vas a usarlas, planteamos cada toma pensando en esos usos.

Fotografiamos tus platos en Valencia tal como salen de cocina, para que la carta, la web y las redes de tu restaurante enseñen lo que el cliente va a recibir.

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